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Emprendimiento, un detalle con la naturaleza

Cuando una persona es emprendedora, se le nota incluso al contratar alta luz, ya que prefiere la de origen verde. Pero hay unos que prefieren destacar de otras maneras como por ejemplo haciendo jabón en sus casas con el simple pero profundo objetivo de protegerse a ellos mismos y al ambiente. 

En medio de la crisis sanitaria, se ha vuelto un hábito realidad lavado de las manos en varias oportunidades al dia, por lo que gran cantidad de personas se han dado a la tarea de una forma sostenible, de hacer sus propios jabones y con ello proteger los océanos. Cuando nos enjabonamos de manera frecuente, ello se convierte en la forma más efectiva, y por supuesto económica  de mantener a raya la propagación de los gérmenes. Tal situación cuenta con un protagonista y ese es el jabón. Se trata de producto de baño que se ha convertido en un artículo tan común, pero que resulta realidad puede ayudar a salvar innumerables vidas y, debido al intensivo uso que se ha venido dando en los últimos meses, es momento de hacerlo  mientras protegemos al medio ambiente. Seguidamente te indicaremos  cómo puedes ayudar al planeta en tres pasos sencillos.

Primer paso

Para ello debemos descubrir nuevamente el poder que conlleva el uso diario del jabón. Posiblemente no éramos conscientes hasta ahora de que un gesto tan sencillo como lavarse las manos se trata de una forma tanto habitual como efectiva al momento de  protegernos de las infecciones y de los microbios, sobre todo en un contexto en donde debe limitarse el riesgo de un contagio,  tal acción pasa a ser una de las principales preocupaciones, por lo que se ha vuelto imprescindible. 

En tal sentido, y como no podría ser distinto, desde sus inicios el jabón ha jugado un papel crucial, al ser el encargado de destruir los virus y bacterias gracias a la estructura química que posee. Las moléculas del jabón se encargan de rodear a los microorganismos de la piel, causando en ellas un desequilibrio en su sistema acabando con ellos. En resumidas cuentas, se podría decir que el jabón es nuestro héroe de protección personal y, si todos decidimos utilizarlo, entonces también será de protección comunitaria

Segundo paso

Debemos tomar conciencia de los efectos a que conduce el aceite en el mar. Bajo esta premisa,  es importante saber que el jabón casero se hace a partir de dos integrantes principales: aceite y sosa cáustica. De modo que, no existe una mejor manera de hacerlo que reciclando el aceite que ya hemos utilizado. Vertir solo un litro de aceite en el mar se traduce en la contaminación de alrededor de 1000 litros de agua, pues al contar con mayor densidad, este se acumula sobre las superficies de agua, lo que impide que se oxigene de un modo correcto y en consecuencia daña la vegetación y a los animales acuáticos. Los efectos realmente son bastante nocivos para el medio ambiente, por esta razón se hace tan importante el hecho de no tirar el aceite usado por el desagüe. La indicación es guardarlo en una botella y llevarlo a un punto de reciclaje, o simplemente poner en  práctica el tercer paso de este post.

Tercer paso

Aprender a elaborar jabones a base de aceite usado. En este punto es que cobra sentido todo este asunto de lavarse las manos pero también de salvar a los océanos. Hacer nuestro jabón casero y ecológico se ha convertido en una iniciativa cada vez más popular y lo mejor, es que es sostenible y súper sencillo de hacer, es por ello que a continuación te brindamos las instrucciones:

  • Se diluye medio kilo de sosa cáustica (hidróxido de sodio) en 2 litros y medio de agua caliente, de manera cuidadosa.
  • Dicha mezcla aumentará de temperatura, quizás hasta 80°C, por lo que deberemos dejar que se enfríe algunas horas.
  • Cuando ya se encuentre fría, al menos a unos 40°C,  se vierte lentamente el aceite usado, unos dos litros y medio, habiendo colado con anterioridad sobre la lejía cáustica (mezcla anterior), removiendo de forma constante y en el mismo sentido para evitar que el jabón se corte.
  • Una vez que la mezcla se encuentre espera se puede trasladar a un molde, aunque lo que se recomienda es dejarla enfriar alrededor de un mes.
  • Se puedes aromatizar con aceites esenciales o colorear con colorantes naturales antes de que se enfríe.
  • Todas estas mezclas deben ser realizadas en un recipiente de cristal o de acero inoxidable, con un palo de madera o de plástico a fin de remover a mano, así mismo se deben usar guantes y gafas protectoras y en un espacio con ventilación.
  • Finalmente es importante, ir con cuidado ya que la reacción química que se genera es sumamente corrosiva.